Séptimo cielo está Bernardo Bosch Hernández, el papá de la recién nombrada reina de Miss Universo 2025, Fátima Bosch Fernández, ¡y qué casualidad que ahora salga a despotricar contra las acusaciones que lo señalan por andar repartiendo influencias en Pemex y metido hasta el cuello con negocios turbios en el certamen de belleza!
Este tío tan integrón asegura que lleva la pomada limpia, con una «impecable» carrera de 35 años donde ha chupado de la teta de Pemex durante más de 27. Y no contento con eso, va de chismoso a contar que el Tribunal Federal de Justicia Administrativa le quitó una sancadita en el 2019, porque pa’ ellos todo estaba re tapadísimo de legalidad. ¡Qué raro, no!
Pero ahí no termina el cuento de hadas, resulta que ahora no hay ni un papelito que lo señale como pecador en el Sistema de Servidores Públicos Sancionados. Y ¿saben por qué? ¡Porque se autoexculpa! Ahora resulta que este angelito no ha cometido ni una travesurita administrativa, ¡qué bonito, no señor!
¿Quién había dicho que este hombre tenía años sin conocer a Rocha Cantú, eh? ¡Si lo vio por primera vez en la coronación de Miss Universo México 2025! Pero de ahí a decir que tiene negocios turbios con él, ¡eso sí que es hablar sin comprobar!
Y oigan, que el don Bernardo estaba en Pemex sin meter la mano en licitaciones o contratos. ¡Claro, qué va a ver hecho el buen hombre ahí! ¡Si solo iba a la playa a darse baños de sol, obvio que no metía mano en los asuntos turbios!
Con tanto jugueteo y rifirrafe, resulta que este compa le pide a media humanidad que corrijan las notas mentirosas que han dicho sobre su inmaculada persona. ¡A ver, chamacos, que no anden difundiendo chismes falsos, eh!
Y fíjense qué casualidad que todo este lío sale a flote justo después de que su hija resulta ser la nueva reina de belleza. ¡Vaya coincidencia! Ahora resulta que la corona de Miss Universo 2025 anda manchada de sospechas, de favoritismos y de enredos que ni en novela.
Qué raro, ¿no? ¡Nada más falta que salga el cuento de hadas versión Bosch para llenarnos de moralidad y honestidad en estas turbias aguas de la belleza internacional!
