### CLAUSURAN BACHOCO EN YUCATÁN POR ACABAR CON LA SELVA
¡Ay nanita, señores y señoras! ¡Detengan las prensas! Porque resulta que la empresa Granjas Avícolas Bachoco se aventó una del tamaño de Yucatán al desmontar 23 hectáreas de pura selva sin permiso. ¿Qué tal?
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) tuvo que darle una zapeada a Bachoco porque, según una denuncia ciudadana, anda causando estragos en la naturaleza. Y vaya que le atinaron.
En un acto de valentía, la Profepa se aventó una visita al rancho de Bachoco en Kanasín, Yucatán, y se encontró con el triste escenario de 23 hectáreas de selva que ya no existen. ¡Pa’ matarse de la risa!
Imaginen nada más, el suelo todo expuesto, la diversidad de fauna y flora en peligro, y la iguana rayada medio asustada porque le quieren robar su casa. ¡Qué movida, señoras y señores!
Pero aquí lo bueno es que la Profepa actuó, y como medida de seguridad, les puso unos sellos bien chidos a las granjas avícolas de Bachoco para que se les quite lo abusivo. ¡Bravo por la Profepa, señores!
Ahora resulta que Bachoco no llevó a la oficina el papelito de la Semarnat que les daba permiso para hacer desmanes en la selva. ¡Qué haaaarto, señores! ¿Es tan difícil seguir las reglas del juego?
Y para rematar, no faltaba más, hasta la fauna salvaje se vio amenazada. Las pobres iguanas, que ya de por sí andan a la defensiva con esa pinta rara, ahora tienen su hogar en peligro. ¡Qué desmadre!
Pero tranquilo, tranquilo. La Profepa ya puso manos a la obra y le jaló las orejas a Bachoco. Y como regalo navideño, lanzaron unas postales pidiendo a la raza que no ande regalando fauna salvaje. ¡Así que ya saben, mejor regalen calcetines!
Por eso, recuerden, amigos, la naturaleza no es una tienda de conveniencia para andar sacando animales silvestres. Respetemos la selva, porque al final del día, ¡es nuestro único hogar!
