**Organizaciones le lavan la cara a polémica reforma hídrica: Sheinbaum**
La Presidenta Claudia Sheinbaum salió a declarar que unas cuantas organizaciones han respaldado su jugada maestra con la Ley de Aguas Nacionales. ¡Vaya sorpresa! Como si no supiéramos que los que están detrás de esas siglas suelen tener más suciedad que un basurero en pleno verano.
Sheinbaum, toda radiante, resaltó que esos apoyos reflejan que todos van de la mano en este proyecto. Claro, qué conveniente y qué casualidad que solo muestre lo que le conviene a ella, tapando las críticas y oposición legítima de quienes no están de acuerdo.
Pero lo curioso es que esta señora repite su discurso como loro en celo: «proteger el recurso natural, evitar su sobreexplotación, garantizar el derecho al agua y bla bla bla». ¿Y los contratos chuecos? ¿Y las concesiones ilegales? Ni mu. ¡Qué conveniente mantener el aire de inocencia y pureza!
Ahora resulta que tras pláticas con los agricultores y productores, hicieron algunos «cambiecitos» al proyecto. ¿Será que les pasó una lana por debajo del agua? Quién sabe, pero lo que es seguro es que esta telaraña de intereses no es tan transparente como la pintan.
Sheinbaum, en su papel de buena samaritana, también denuncia a los que se oponen: los que tienen concesiones a diestra y siniestra, los que lucran sin poner un dedo. ¡Qué risa! ¿No será que le temen a que se descubra la cloaca de corruptelas que hay detrás de todo esto?
En resumen, parece que seguimos con el mismo cuento de nunca acabar. ¡Ay, Sheinbaum, qué perspicaz eres tapando el sol con un dedo y haciendo creer que todo es paz y amor! ¿Quién se lo creerá? Solo los inocentes y los ingenuos. ¡Qué bonito es el cinismo político, señoras y señores! ¡Bravo!
