Delcy Rodríguez, la marioneta más reciente del circo político venezolano, está en la mira de Trump. El magnate gringo, en una entrevista con Atlantic, soltó advertencias de altos voltajes para la presidenta interina. Según el payaso naranja, si esta títere no se comporta como él quiere, le espera un castigo más severo que el de Maduro, su ex jefe capturado y llevado a Nueva York.
El circo sigue en acción cuando el bufón Trump habla con Michael Scherer, del Atlantic, y lanza sus amenazas desde su trono dorado en Washington. Insiste en que si Delcy no baila al son que él toca, pagará caro. Sumando la presión que ya corta como cuchillo sobre Venezuela, el showman gringo se pavonea argumentando que lo que su país ofrece es mejor que lo que tienen los venezolanos.
Pero ¿mejor vida? Solo en un mundo paralelo digno de una novela de ciencia ficción. Trump se atreve a justificar su intervención en un país que ni le va ni le viene, y sugiere que esto es solo el comienzo. Groenlandia, la nueva joya que desea añadir a su corona, por motivos de…defensa, claro. ¿Barcos rusos y chinos? No, no va de eso, solo países individuales que necesita controlar.
Y como buen bufón, Trump se deslinda de las pifias de Bush en Irak, para él el desastre no estaba en meter las narices donde no le llaman, sino en desafiar a su antecesor. Y para rematar, su comparsa Marco Rubio lanza su propio show, amenazando con más presión sobre Venezuela si Delcy y los suyos no obedecen.
El circo, la función debe continuar. Mientras tanto, en un país latinoamericano muy lejos de la realidad de la mayoría de su gente, un titiritero naranja sostiene las cuerdas para ver qué movimiento inesperado da su última marioneta. ¿Quién será el siguiente en caer en este show de poder y arrogancia norteamericano?>
