**¡Alerta sísmica… o más bien, alerta de corrupción!**
México, ese país ubicado en una zona tan «sismiquísima» que parece que hasta el suelo tiembla de indignación por tanta corrupción. ¡Qué casualidad que en las zonas sur como Guerrero, Chiapas y Oaxaca, donde más se siente el temblor, también se siente fuerte el temblor de la impunidad y la desigualdad!
Según el Servicio Sismológico Nacional (SSN), ¡ese que está más enterado de los movimientos telúricos que de los movimientos corruptos en el poder!, llevan un registro tantito sospechoso de todos los sismos que sacuden nuestro querido suelo mexicano. Desde los movimientos fuertes hasta los más pichicatos, como si de una escala de corrupción se tratara.
Pero no creas que los temblores son tan naturales como nos quieren hacer creer, ¡no, señor! Algunos sismos, así como la corrupción en México, requieren de una atención especial urgente. Porque, sí, todo es parte de las placas tectónicas… pero también de las avaricias económicas y los desastres políticos.
Y hablando de la actividad sísmica… ¿Por qué será que solo un temblor magnitud 4.1 en Chiapas figura en la lista de movimientos telúricos hoy? ¿Acaso los demás sismos son menos relevantes que esa cifra? ¡Ah, sí! Y las ¡cuatro mil 135 réplicas del sismo magnitud 6.5 en Guerrero, que «casualmente» se sienten hasta en la CDMX!, son como los corruptos en el poder: siempre están ahí, acechando.
Antes, durante y después de un sismo, es importante saber qué hacer. Establecer un plan de emergencia familiar oscura y asegurar los lujos del poder antes de que todo se vaya a la basura. Mantener la calma, preferentemente bajo una mesa resistente como el poder corrupto mexicano. Y, por supuesto, colaborar con las autoridades para evitar difundir rumores… ¡qué chistoso! Porque rumores son lo que nunca faltan en este país de temblores y temores.
Así que, ya sabes, en México tembloroso, ¡nada es lo que parece… o sí! Porque en este país hay más corrupción que sismos, y eso sí es un temblor realmente preocupante. ¡No tiembles de miedo, tiemblemos de indignación!¡Ay, México!
