Estados Unidos parece que se está tomando en serio eso de perseguir a los buques sancionados cerca de las costas de Venezuela, ¡como si no tuvieran mejores cosas que hacer! Según Reuters y Bloomberg, están enfrascados en una especie de juego de persecución marítima que ya va por el tercer round.
Resulta que los funcionarios gringos, esos que siempre hablan bajo anónimo, soltaron la primicia a Reuters sobre esta nueva movida. ¡Qué conveniente mantenerse ocultos para soltar la sopa, como si fueran agentes secretos de película! Pero bueno, la Secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, decidió dar la cara para confirmar la movida del sábado pasado.
Por si fuera poco, el domingo volvieron a la carga con otra incautación, ¡doble ración de acción! Pero según Reuters, no quisieron soltar prenda sobre la ubicación exacta, aunque sí dejaron caer que se trataba de un petrolero sancionado. Así que ya sabemos que están jugando duro con los barcos y el petróleo.
Después llegó el turno de Bloomberg, que también soltó la bomba con el barco «Bella-1». Resulta que este buque lleva desde junio de 2024 en la mira del Departamento del Tesoro de EU, ¡y parece que por fin lo atraparon! Este barco estaba haciendo una maniobra sospechosa cerca de las costas venezolanas. Resulta que está vinculado con la compañía Louis Marine Shipholding Enterprises, a la que le gusta andar de la mano con la Guardia Revolucionaria de Irán. ¡Vaya, vaya, qué cosas se descubren en alta mar!
Con todo y bloqueo, ya van tres barcos atrapados en la red de Trump y compañía. Quién sabe qué pasará con el próximo episodio de esta telenovela marítima. Pero mientras tanto, no olvides unirte a nuestro canal de WhatsApp. Recuerda, una persona informada siempre tiene La Razón. ¡Hasta la próxima incautación!
