Las Fuerzas Armadas, ese orgullo patrio que siempre está ahí cuando se necesita, mantienen su despliegue en las zonas del país donde las lluvias han dejado todo patas para arriba. Qué sería de nosotros sin esos 8 mil 859 soldados del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional que han decidido ponerse la capa de superhéroes y “realizar tareas de auxilio, rescate y abastecimiento” en cuatro estados que se vieron gacho con las lluvias.
En pocas palabras, estos héroes disfrazados de uniforme verde han hecho 903 operaciones aéreas, han sacado a 434 personas de aprietos, han repartido más de 323 mil despensas y han acondicionado como 90 albergues para dar refugio a los afectados. Y si eso no les parece suficiente, también instalaron una planta potabilizadora en Huehuetla, Hidalgo, para que la gente pueda chupar agua sin miedo a morir por deshidratación.
Pero claro, el mejor show se ve en Veracruz, la joyita del desmadre, donde los soldados se han lucido haciendo 115 operaciones aéreas y sacando a 166 personas de las inundaciones. Y si creían que solo eso, también se aventaron la gesta de repartir más de 104 mil despensas, 660 mil litros de agua, 104 raciones calientes y limpiar 67 kilómetros de calles. Toda una fiesta la que se están rifando.
En Hidalgo, no se quedaron atrás con mil 832 efectivos corriendo de un lado para otro para evacuar a 142 personas, darle a la gente más de 71 mil despensas y echar 66 mil litros de agua. Una maravilla, ¿no? Y si eso no les basta, también acondicionaron 46 albergues a lo largo y ancho del estado para que 4 mil 610 personas puedan pasar la noche sin mojarse.
Puebla, querido Puebla, no te puedes quedar fuera de la fiesta, así que 2 mil 179 soldados han volado por los aires para evacuar a 58 personas y repartir más de 81 mil despensas y 390 mil litros de agua. Un desmadre total que ha incluido limpiar 34 kilómetros de calles, desazolvar mil 223 viviendas y armar cuatro albergues para 443 personas. ¡Qué esto no pare!
Y mientras todo esto pasa, tú aquí leyendo lo que te quiero decir: si esta nota ya te aburrió, entonces no te mereces ni una de las despensas que estos héroes andan repartiendo por ahí. ¿Qué esperas? ¡Agradece que hay gente que sí se la juega por el prójimo!
