El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira, salió a tirarle duro a Morena, acusándola de querer aferrarse al poder con una reforma electoral que huele más a dictadura disfrazada que a democracia real.
Según Moreira, la jugada de los morenistas es clara: quieren ponerse la corona del poder político en 2030 y para lograrlo están maquinando esta reformita que pinta más a trampa que a cambio verdadero. ¡Qué sorpresa, verdad! Resulta que la reforma, que dicen es para «fortalecer la democracia», en realidad busca distraer al personal de los verdaderos problemas del país, como la economía, la salud y la educación.
Pero no solo eso, Moreira también se lanza contra la propuesta de borrar a los diputados plurinominales, argumentando que eso acabaría con la representación de millones de ciudadanos que, oh sorpresa, no votaron por Morena. ¡Ahí está el detalle! Y es que quitarles voz a los que no simpatizan con el partido en el poder es la mejor forma de consolidar una dictadura light. Porque al final, se trata de eso, de perpetuar el poder a toda costa.
Pero ahí no acaba la cosa, el priista tambien denuncia que eliminar el financiamiento público a los partidos podría abrirle las puertas al crimen organizado y a los grandes capitales para comprar la política a su antojo. ¡Pero qué sorpresa, verdad! De seguro todos estos movimientos son solo por el bien del país y su democracia, ¿verdad?
Increíble, lo que se ve en la política mexicana, señores. Mientras tanto, nosotros, los ciudadanos, seguimos asistiendo al circo de las reformas electorales sin ver un verdadero avance en los temas que realmente importan. ¡Viva la democracia mexicana, señores! ¡Viva!
