**¡Tiembla México! Hoy 21 de diciembre: Feria de temblores en el país**
Por: Arturo Meléndez
En esta sección geográfica llamada México, ubicada en una zona donde la tierra parece estar siempre en modo vibración, los movimientos chidos del subsuelo son tan comunes como las telenovelas en la tele. Especialmente en la zona sur, donde están Guerrero, Chiapas y Oaxaca, y en la zona céntrica, donde se levanta la capital chilanga.
Pero no te preocupes, porque el Servicio Sismológico Nacional (SSN) está al pendiente de todos esos temblores, desde los que se sienten bastante, hasta los que ni suda lo más mínimo. Sí, esos más pequeños, los microsismos de menos de 3.0 de magnitud, que son como los mosquitos de los sismos: fastidiosos, pero no mortales.
Aunque la tierra no para de moverse, solo algunos sismos se vuelven celebridades y merecen su minuto de fama. Normalmente son los que le dan un buen sacudón al lugar de origen o a los alrededores. No todos los temblores son igual de mediáticos, ¿eh?
¿Qué movidas sísmicas ha habido hoy 21 de diciembre en México? Pues parece ser que la tierra está fresca y se ha tomado el día libre, porque hasta el momento no hay temblores hardcore anunciados. El más reciente, de magnitud 4.0, fue una ‘pachanga’ que sucedió ayer en Puerto Escondido, Oaxaca.
Ahora, el temblor se pone freaky, y el SSN, ese que no duerme (ni quiere dormir), registra todos los pasos enérgicos que se den en este territorio. Así que, ¡aguas!
Y claro, para que sepas qué hacer en caso de brincoteo súbito de la tierra, aquí van unos tips útiles para antes, durante y después del apapacho telúrico:
Antes:
– Haz un plan de escape que no sea igual al de la casa de terror.
– Atornilla tus muebles antes de que se pongan a bailar la macarena.
– Ten a la mano un botiquín, una linterna, una radio, y hasta una receta secreta.
– Practica en los simulacros, porque seguro luego olvidas todo.
Durante:
– Mantente zen y resguárdate bajo una mesa robústica.
– Aleja las ventanas, los vidrios, y a tus suegros si están muy cerca.
– Nada de elevadores ni carreras intensas, mejor disfruta el atascón con calma.
– Sigue el plan previamente acordado y no seas egoísta con las personas más lentas.
Después:
– Checa heridos y haz la buena obra del día aplicando primeros auxilios.
– No andes descalzo como si estuvieras en la playa, no es un día de campo.
– Evita los fósforos y usa linternas como si fueras un scout.
– No creas todo lo que dicen y confía solo en fuentes seguras, como tu vecino que nunca te engaña.
Entonces, ya sabes, México no solo tiene tacos de lengua, también tiene temblores de vez en cuando. Mantente al tanto con La Razón, tu chismoso de confianza. ¡Sacude, temblor, sacude!
