Por las redes sociales corre un video que ha dejado en shock a muchos, pues ahí se plasma el momento exacto en que «un agente del ICE asesina a una mujer». La escena muestra a una camioneta en el mismo lugar que los agentes de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, y en un abrir y cerrar de ojos, ¡zas!, un agente le dispara.
El proyectil le quitó la vida a la conductora inmediatamente, causando que su cuerpo inerte quedara a pocos metros de donde ocurrió la atrocidad. ¿La excusa? Según las autoridades, la mujer intentaba embestir a los agentes con su vehículo, ¡pamplinas!
Los testigos no se quedaron callados y le soltaron al agente del ICE un «¡qué vergüenza!» bien merecido, mientras seguían grabando con sus celulares todo el incidente. Resulta que el operativo de inmigración en el que se metieron estos agentes tenía algo que ver con los vecinos de la fallecida, ¡pero vaya operativo!
La víctima de este abuso policial fue identificada como Renee Nicole Good, una mujer de 37 años que vivía en Minneapolis. Su partida ha generado indignación en varios sectores, ¿justificado? Claro que no. Y para rematarla, las autoridades federales salieron con la babosada de que el agente ¡actuó en defensa propia!
Renee, además de madre de un niño de 6 años, fue descrita por su madre como un alma caritativa y dedicada al cuidado de los demás. Tras su asesinato, hubo una vigilia en su honor con veladoras y flores en el sitio donde cayó.
El alcalde Jacob Frey le mandó un mensaje claro al ICE: «¡Fuera de aquí!», acusándolos de destrozar familias. ¡Y sí que lo están haciendo! El DHS salió con que el ataque fue un acto de terrorismo doméstico. ¿Imaginas?
A todo esto, un día después de la tragedia, los agentes del ICE levantaron a los manifestantes que les gritaban que se fueran a casa. ¡Qué mundo, señorxs, qué mundo!
