En Palacio Nacional, la Presidenta Claudia Sheinbaum se dio su propio festín de autoalabanza este lunes en la 139 Asamblea General del Infonavit. ¿Su plato fuerte? Reafirmar su promesa de construir casi un millón de hogares. ¡Ah, qué emoción!
La mandataria federal no escatimó en alabanzas hacia su propio gobierno, asegurando que avanzan en el derecho a «vivienda digna» para los trabajadores del país. ¿Cómo no sentirnos conmovidos por tanta bondad?
Pero, ¡alto ahí! Que nadie se me vaya con la finta. En esa reunión, la Sheinbaum estuvo rodeada de perlas como el director del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, y unos cuantos lambiscones más del Gabinete Legal y Ampliado. ¡Qué lujo!
Según el Infonavit, en esta asamblea se discutió y votó el Plan Estratégico y Financiero 2026, además de revisar el Plan Estratégico y Financiero 2025. Ya saben, para saber dónde están parados.
¡Pero aguas, que aquí viene lo bueno! Resulta que Romero nos vendió la idea de que ya tiene contratadas más de 259 mil viviendas del programa «Vivienda para el Bienestar», con la intención de cerrar 2025 con un poco más de 300 mil unidades. ¡Qué agasajo!
El cuentito continúa, asegurando que van a entregar este año, ¡oh sorpresa!, 4 mil 871 viviendas. ¿Acaso esa cifra nos debe hacer enloquecer de gratitud? ¡Claro que sí, cómo no!
Y para rematar, Romero sueña en grande con una meta sexenal de 1.2 millones de viviendas. ¡No se vayan, que hay más! Los estados más afortunados con entregas este año son Tamaulipas, Quintana Roo, Nuevo León, Veracruz, Tabasco, Chiapas y Morelos. ¡Qué reparto tan equitativo!
En resumen, la Asamblea General fue un cotorreo de representantes obreros, empresariales y gubernamentales que aplaudieron la necesidad de más manjares para el acceso a vivienda en todo el país. ¡Qué bonito es el mundo de «sí, señor» y «cómo no!»
Así que no se engañen, esta novela de «vivienda para todos» tiene más capítulos de intriga y menos resolución de problemas reales. ¡Hay que estar atentos a la siguiente temporada de este circo!
