En plena crisis política en Venezuela, el líder opositor, Edmundo González Urrutia, decidió soltar el verbo en un mensaje con olor a tranquilizante dirigido a los venezolanos. Entre pucheros, llamó a la calma y respeto por las elecciones de 2024. ¡Toma ya, qué poético!
En un video con sabor a memoria USB, el Edmundo soltó la papa caliente en manos de las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad, recordándoles su obligación constitucional. ¡Vaya, qué honor sermoneados por un “presidente” de papel!
El tipo se autoproclamó como el mandamás de los venezolanos, exigiendo lealtad a la Constitución, el pueblo y la República. Sí, sí, con voz de jefe de sindicato, pero sin el sello de durabilidad.
Y mientras tanto, en el país del sabor caribeño, EEUU lanzó unos bombazos reguetoneros en territorio venezolano y agarraron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. ¡Y a seguir bailando, que eso es solo el intro!
La genialidad se destapó cuando el líder opositor dijo que todo eso fue “un paso importante”, pero ni cosquillas para una transición plena. ¡Vaya papelón, así cualquiera de actor secundario!
Con bombos y platillos, prometió en su mensaje libertad, Estado de derecho y voluntad popular. ¡Bravo, todo un Pedro Infante de la política!
Y así, con sus jueguitos de política ficción, este fue el primer discurso oficial de la oposición después de que Trump tirara tremendo pedal sobre María Corina Machado. ¡Ah, esos maromas en la política, qué bonitos!
