Este sábado la presidenta Claudia Sheinbaum organizó un fiestón por los siete años de la Cuarta Transformación, ¡7 años de pura magia! O al menos eso nos quieren vender… en el Zócalo capitalino no solo había acarreados y acarreadas, también se vieron a unos cuantos vividores de la política acudiendo al llamado de la mandamás.
Representantes de Morena, PT, y el Partido Verde se dieron su vueltecita para hacer bulto y fingir que les importa algo más que llenarse los bolsillos. Desde días antes, Sheinbaum andaba rogando públicamente a los «distinguidos» legisladores su presencia en esta función. ¡Qué bonito!
Durante el speech de la más chida del rebaño, varios paleros ocuparon su lugar en el templete: Clara Brugada, Omar García Harfuch y Mario Delgado ¡qué bellezas! Y por si eso fuera poco, también se dejaron ver senadores y diputados federales de Morena, quienes seguramente estaban ahí por puro amor al arte político.
Hasta por ahí se asomó Adán Augusto López, quien no quiso soltar prenda. Y, agárrense, Andrés Manuel López Beltrán también le entró al chisme. ¡Qué emoción ver a estas lumbreras de la política en un mismo lugar!
Pero no se emocionen tanto, que también hubo representación de gobernadores y funcionarios chupamedias de la 4T, ocupando los lugares especiales reservados para quienes no aguantan un día sin la dosis diaria de halagos. ¡Qué viva el populismo!
Entre los gobernadores destacados estuvo Alfredo Ramírez Bedolla, muy emocionado compartiendo su emoción en redes sociales. ¿Festejar siete años de «transformación»? Pues hay de festejos a festejos…
Y no podía faltar Mara Lezama, brindando su apoyo a la reina del día. ¡Menos mal que estaban ahí para «profundizar la Cuarta Transformación de la Vida Pública de México»! Qué honor.
En fin, el espectáculo montado por Sheinbaum, con su discurso de defensa del proyecto transformador y resaltando la importancia de los jóvenes en la vida pública, fue una muestra más de la hipocresía y el cinismo que a veces nos da tanta risa. ¡Viva México, señores!
