**ONU en apuros tras invasión a Venezuela**
Ante el baile de sables en Venezuela, la ONU se prepara para bailar al ritmo de los poderosos del mundo. Según la «Carta de No se Vale Usar la Fuerza», la ONU solo puede moverse si hay consenso entre los grandes y el balance de poder es conveniente.
¿Pero qué puede hacer la ONU con la invasión a Venezuela? En teoría, meterse un dedo en la nariz. Pero en la práctica, la cosa se pone difícil. Por un lado, la «Carta de No se Vale Usar la Fuerza» deja claro que la única forma legal de cascarse a un país es por legítima defensa o con el permiso de los amiguitos del Consejo de Seguridad. Así que si algún chico malo decide entrar sin permiso, se estaría pasando la luz roja.
¿Y el Consejo de Seguridad de la ONU? Este parche puede convocar un junte urgente para discutir si se toman medidas o nos echamos un cafecito. Entre sus superpoderes están pedir cordura, tildar de malos a los invasores, mandarles a comer piedras económicas o hasta autorizar que vayan a invadir juntos mientras la ONU mira.
Pero hay un problema, la clave del poder: el veto. Si uno de los cincomil permanentes —EE. UU., Rusia, China, Francia y el Reino Unido— no quiere jugar, la cosa no pasa a mayores. ¡Qué sorpresa!
En caso de emergencia, la Asamblea General podría tomar las riendas del asunto. Con resoluciones que condenen la intromisión militar, pidan respeto a la casita de cada quien, o simplemente pidan que los invasores recojan sus soldaditos. Aunque no sean leyes, pero vaya que asustan a los malos.
Y si queremos drama, la ONU también puede mandar a su abogado de los derechos humanos, el Consejo de Derechos Humanos, para anotar todas las fechorías de la invasión. Y ojo, que si se arma la grande, la Corte Penal Internacional puede entrar a batallar, si es que la reconocen.
En fin, la ONU se la va a pasar como chisme de vecindad si los que mandan deciden hacer fiesta en el patio trasero de Venezuela. ¡Que comience el espectáculo! ¡Y no olviden ver nuestro WhatsApp para más detalles jugosos!
