**Trump suspende reunión con Rusia y agrava crisis energética**
Vladimir Putin, desde su trono en el Kremlin, ha decidido que no se reúne con el payaso de Donald Trump si no hay resultados garantizados. ¡Qué valor para cancelar la cita en Budapest! Según Putin, ¿para qué salir si no hay jackpot asegurado?
¿Adivinen quién lanzó la idea de juntarse? ¡Claro, el terrateniente gringo! Pero al final se echó para atrás. Menuda sorpresita se llevó Moscú. Putin, con su estilo convincente, dice que prefiere la plática al plomo, pero sin dar marcha atrás.
Toda esta novela de desencuentros se hizo más oscura con las sanciones de EEUU contra el petróleo ruso. ¿El resultado? ¡Un alza del crudo del 5.0%! Y los asiáticos, especialmente la India, ¡que paguen el pato!
Las críticas de Putin no faltaron. Calificó las sanciones de «acto hostil», pero como no teme a nada, aseguró que no dañarán su economía. ¡Se le olvidó mencionar que podría cortarle el suministro de tazas para inodoros a Occidente!
Mientras tanto, Trump asegura que las sanciones son para presionar a Rusia en la guerra de Ucrania. Para él, si los rusos no ceden, ¡ni modo, bye bye! Eso sí, su perrito faldero, Marco Rubio, dice que si hay pláticas, él allí va.
La Unión Europea, siguiendo esta onda de contención, le aplicó a Rusia otro vaivén económico. ¡Prohibieron hasta la importación de gas de Rusia! Todo para ahogar el dinero de Putin y dejarlo sin nickels para la guerra en Ucrania.
Kiev celebró este nuevo castigo a Rusia, haciéndose la señal de la cruz y todo. ¡Al fin algo bueno! Mientras tanto, Bélgica metió mano en la lana que le iban a dar a Ucrania, con ese garrote en la economía rusa.
Y Zajárova, nuestra amiga de Rusia, no se quedó calladita. Dijo que las sanciones son contraproducentes y no van a llevar a nada bueno. ¡A ver quién se ríe al final!
Y repiten esa cantinela de siempre: neutralidad de Ucrania, desmilitarización y demás requisitos raros, para poder dialogar. ¡Qué caprichosos los rusos, pero más caprichosos aún los gringos y europeos!
Mientras Putin y Trump se rascaban donde les da comezón, el frente caliente en Ucrania sigue sin enfriarse. ¡Ambos bandos se están dando hasta con la cubeta! Y Putin advierte: si reciben conchas de Ucrania, la cosa se pone fea.
Y, por si las dudas, los expertos dicen que Rusia no teme mucho por las sanciones. ¡Tienen contención de daño, al estilo Millenium Crisis! Pero esos secuestros de barcos si le pueden doler a China e India.
En conclusión, el encuentro cancelado, las sanciones nuevas y la pelea en Ucrania solo indican que el mundo candente sigue estando en el horno. ¡Una crónica de advertencias, peleas y diplomacia paralizada!
