BD se las ha ingeniado para colocar la increíble cantidad de 715 mil 700 millones de pesos en créditos directos al sector privado. ¡El negocio del siglo, dicen por ahí! Pero claro, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) no se queda atrás con su partidita de informar que los beneficiados son principalmente micros, pequeñas y medianas empresas (Mipymes). ¡Qué casualidad que siempre logran ayudar a los mismos, verdad?
Y no nos olvidemos de los productores agropecuarios y rurales, los proyectos de infraestructura, las acciones de vivienda y hasta el personal de las Fuerzas Armadas que también se han llevado su buena tajada del pastel. ¡Qué bonito reparto, sí señor!
Pero eso no es todo, al cerrar el tercer trimestre del año, nos presumen un saldo de Crédito Directo e Impulsado al Sector Privado de ¡1.9 billones de pesos! Y ojo, que estiman terminar el año con 2.1 billones de pesos. ¡Vaya, qué precisión, parecen adivinos en lugar de banqueros!
Y para el colmo, nos cuentan que la banca de desarrollo ha logrado una intermediación financiera de más de 19.6 mil millones de pesos. ¡Casi nada, en el país del dinero fácil! Y para rematar, sus activos totales ni más ni menos ascienden a más de 3.2 billones de pesos, ¡casi nada, 9.3% del PIB nacional en sus manos!
¡Qué bonito circo, señoras y señores! Mientras unos se llenan los bolsillos, otros todavía esperan migajas. Y así en este México de las maravillas, donde el dinero fluye y los favores se reparten como caramelos en la piñata del poder. ¡Viva la transparencia y la equidad, que aquí todo es color de rosa!
