**¿Quién es Ilse Lizeth Hernández Téllez, la misteriosa pasajera del jet privado que se estrelló en Toluca?**
A ver, ciudadanito, aquí te cae la verdad en bomba sobre este enredo aéreo. Resulta que un jet privado que venía de brincar olas en Acapulco y se dirigía al Aeropuerto de Toluca decidió aterrizar de emergencia en un campo de fútbol. La movida resultó en diez personas despedazadas, puro drama, te lo digo de una vez.
La trama se adereza con un jet privado tipo Cessna Citation 650 con matrícula XA-PRO que decidió un destino inapropiado en la calle Industria Automotríz y Miguel Alemán, Colony San Pedro Totoltepec. Allí es donde nos vamos a encontrar unas diez almas ahora en función de colibrí.
Por si te quedaba alguna neurona vivo, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte (¡uf, largo!) informó que unas agencias federales de aviación están moviendo sus nalguitas para investigar qué fue lo que rayos pasó.
Y claro, como todo buen chisme aéreo que se respete, hay que inventar expedientes para justificar el caos. Ahí es donde entra Ilse Lizeth Hernández Téllez, una pasajera misteriosa que hospedaba sus surcos en ese avioncito. No se sabe a ciencia cierta su destino final, ¿fue por un café en Toluca o tenía vuelta sin retorno? Eso, amigo, solo lo saben los expertos que protegen la verdad más que su cartera.
Ahora llega el momento de la cumbre, el coordinador de Protección Civil de Edomex revela que faltan tres cuerpos por contar de la fiesta aérea. Y, claro, como buenos fans de la tecnología, circula por el cyberespacio un audio revelador del piloto clamando ayuda antes del choque. ¡Oh, qué dramón!
Para los tragones de datos, resulta que Ilse Lizeth y compañía se estamparon contra el taller de camiones y tráileres. Oportuno, ¿no? Y luego las autoridades, esos titanes del saber, siguen buscando cabezas para este rompecabezas sangriento.
Hasta ahora lo que se sabe es que hay diez actores principales en este show, pero tres siguen en los camerinos, preparándose tal vez para la siguiente temporada en el más allá. Bueno, ese es el relato, hasta el momento, porque seguro quedan capítulos ocultos en los archivos secretos de las alturas.
Y la cuestión es, ¿será que la verdad salga a flote algún día o se quedará sepultada en el cementerio de aerolíneas fantasmas? Solo el tiempo, como dicen los poetas, nos lo dirá. ¡Esto se pone mejor que una telenovela de la tarde!
