A horas de Navidad y con la promesa de evitar la venta de seres vivos en el Mercado de Sonora, los locatarios se burlan de la normativa. Mientras los jaulas están abarrotadas, no faltan las ofertas de mascotas exóticas y hasta restos de animales para santería.
En un viaje por este mercado famoso de la alcaldía Venustiano Carranza, vimos de todo: perros, gatos, conejos, pollos, cabras, patos, así como crías de cocodrilos, camaleones, serpientes y aves protegidas, todo a la venta como si nada.
“¿Un cuyo a 300, amiga? ¡Hazte sentir culpable de tu compra!”, gritan los vendedores a los transeúntes, aprovechando las fechas festivas para deshacerse de sus mercancías vivas.
Cualquier intento de sacar una foto o video es recibido con insultos y agresiones verbales. Los comerciantes inescrupulosos no quieren evidencia de sus prácticas dudosas.
Por si fuera poco, se pueden encontrar restos de animales muertos en huacales y ofertas macabras de animales exóticos y partes de cuerpos para rituales de brujería.
La alcaldesa Evelyn Parra Álvarez prometió poner fin a estas prácticas, pero los locatarios se toman su tiempo para cambiar sus giros, amparándose en argucias legales.
Mientras tanto, la Agencia de Atención Animal brilla por su ausencia al abordar este problema. La crueldad y el cinismo siguen reinando en un mercado donde la vida animal parece no tener valor.
¡Escándalo en Mercado de Sonora! Se sigue vendiendo perros y gatos a horas de Navidad.
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