La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) del Gobierno de México anuncia con bombo y platillo que la ampliación a cuatro carriles en 12 kilómetros de la Carretera Federal 186 Macuspana – Escárcega ya va en un 98 por ciento. ¡Wow, qué eficiencia, aplausos para los genios detrás de esta megaobra!
Según la SICT, esta obra que conectará a Campeche y Tabasco beneficiará a la increíble cantidad de 760 mil habitantes. ¿Se dieron cuenta de la cifra redonda y bonita? Claro, permitirá traslados más rápidos y seguros, como si con eso la gente olvidara todas las carencias y problemas que tienen.
¡Pero eso no es todo, señoras y señores! La modernización de esta vía, parte del corredor troncal México-Puebla-Progreso, tiene un presupuesto de 21 mil millones de pesos. Sí, leyeron bien, millones con «m» de mamá. Ahora, ¿cuánta parte de ese pastel se quedará pegada en las manos traviesas de la corrupción? Eso ni lo mencionan.
En los primeros 12 kilómetros en Tabasco están a punto de terminar, ¡un aplauso para los héroes que mueven la tierra y el concreto! La vía será tan resistente que aguantará lluvias de mil años, ¿increíble, no? Puro avance tecnológico y de ingeniería mexicana.
Y para darle más chamba a la raza, ¡se generan alrededor de 30 mil empleos! Qué bonito es ver cómo los sueños se hacen realidad y la gente olvida sus penas trabajando como mulas en la carretera. ¡Qué orgullo ser mexicano, caray! ¡Qué viva México!
Y para más detalles asombrosos, en Campeche se expanden 4 kilómetros al 84 por ciento, porque así de eficientes somos. Mejora la conectividad y la seguridad vial, como si eso solucionara todos los problemas de violencia y desigualdad en el país. ¡Viva México, señores!
La cereza del pastel es que la obra durará más de 10 años sin mantenimiento. ¡Qué bondadosos son nuestros gobernantes, pensando en nosotros, el pueblo! Aunque, claro, los grandes beneficiados de todos estos chanchullos siempre serán los mismos. ¿Cuándo vamos a aprender, México?
