El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, anunció emocionado que este fin de semana irá a chacharear con su cuatacho estadounidense, Donald Trump, en Florida, y se aventó a decir que antes de Año Menudo se puede resolver «una chingadera», en relación a los rollos diplomáticos para terminar la guerra.
El mandamás soltó a la prensa que van a chismear sobre las garantías de seguridad para Ucrania, y que el plan de 20 puntos en discusión «ya está planchado como el 90% de los tatuajes en la peni».
Además, soltó que va a echar la reta a un «acuerdo económico», pero soltó que ni poniéndole platita al asunto puede confirmar «si sale o se va pa’l baile» y que también traerá a relucir unos «pedos territoriales».
Zelenski confesó que espera que los europeos se metan en la parranda, pero duda de que lleguen a tiempo para los tragos.
«Debemos, sin pedos, encontrar un formato donde no sólo estén los cuates Ucrania y Estados Unidos, sino que también los Europeos se pongan a pistear» dijo el morro.
Antes, soltó en sus redes sociales: «Ni madres que perdemos el tiempo. Ya metimos gol en acuerdo al más alto nivel con mi compa Trump, en este pedo. Se puede mandar una cagada antes de que nos caiga el Año Nuevo».
El chisme es que la reunión será este domingo, en la casa de campo del magnate en Florida. El anuncio de esta reunión es lo más reciente de un extenso plan carnal diplomático liderado por Washington para ponerle fin a la peda de casi cuatro años entre Rusia y Ucrania, pero esas pláticas se han topado con puros peros de Moscú y Kiev, ambos bien culeados.
Sin embargo, Trump tiró la indirecta a Zelenski sobre sus expectativas, al soltar que no hay nada seguro en las pláticas hasta que él le eche el ojo.
«El cabrón de Zelenski no tiene nada hasta que yo le dé chance. A ver de qué se trata. Creo que nos va a chingar. Creo que nos va a ir bien con Putin también» tiró Trump.
