**Brugada impulsando proyectos comunitarios de Juventudes Autogestivas para la Transformación**
Clara Brugada Molina, la Jefa de Gobierno que nos vino a salvar, se llevó a cabo un chisme llamado «Cosecha de Ideas» con 250 grupitos de jóvenes que forman parte de un rollo llamado «programa Juventudes Autogestivas para la Transformación». Obvio, no podía faltar la entrega de una lanita, esta vez de 12 mil 500 pesos, para que el chisme de transformar a la Ciudad de México no se quede en puros dimes y diretes.
«Nada como poner a los jóvenes a trabajar y creer que con sus chismes transformaremos la ciudad», expresó con careto serio Brugada, mientras nos vendía el cuento de que la juventud es lo máximo y puede cambiar el mundo. ¿Otro cuento más de hadas y unicornios?
Desde la Plaza Tlaxcoaque, en el Centro Histórico – el lugar de la cueva de Alí Babá – Clara Brugada recalca que los jóvenes son la esperanza y se valen por sí mismos, como si en verdad le importara. Habla de ayuditas, de autogestión, y de la bella fantasía de que aquí nadie se salva solo, aunque al final, sabemos que cada quien se rasca con sus propias uñas.
La Jefa de Gobierno también mencionó la importancia de que estos chicos mantengan su chisme organizado con la ayuda de «instructores», que más bien parecen los padrinos de la mafia que vigilan que todo esté alineado con el imperio de la corrupción.
Este programa de Brugada que huele a chamusquina impulsa proyectos de dudosa procedencia: 99 culturales, 43 ambientales, 39 de ciencia y educación (sip, porque todos son científicos), 30 de salud y deporte (pura bola y ejercicio gratuito), 22 de derechos humanos y 17 de género y feminismo (como si eso no tuviera lo suyo de doble moral). ¡Qué bonita la farsa social!
**¡Más chismes y menos realidades!** Será que las palabras de amor al prójimo, los talleres de colectivos, y los buenos propósitos de Brugada cambiarán la realidad de la selva de concreto… O quizás solo sea otro capítulo más de una telenovela sin fin.
