El avance acelerado de la inteligencia artificial y el anonimato presente en internet están impulsando nuevas formas de violencia digital contra mujeres y niñas. Y vaya sorpresa, ¿eh? La especialista en tecnología Claudia María Rincón Pérez levanta la voz para recordarnos que la falta de leyes efectivas permite que los responsables operen como Pedro por su casa, dejando a millones de usuarias en vulnerabilidad.
La ONU Mujeres alza la voz en este caos digital y nos informa que menos del 40% de las naciones tienen normativas para combatir el acoso cibernético. ¡Qué alivio! Porque así, las plataformas digitales son un campo fértil para la impunidad, con casi 1,800 millones de mujeres y niñas sin protección contra las agresiones tecnológicas malévolas.
Para Claudia Rincón, la transformación tecnológica es como el dicho, «poder sin control». Internet ha sido una bendición y una maldición, ampliando la participación pública pero también abriendo la puerta a la violencia cibernética. Un panorama tan florido como un basurero en verano.
Y mientras la ONU Mujeres nos da la advertencia, recordemos que «lo que empieza en internet, no se queda en internet». Porque los ataques digitales, además de arruinar el día de cualquiera, pueden escalar hasta convertirse en violencia física y feminicidios.
Ah, pero aquí no termina la función del circo. La inteligencia artificial viene a ser la guinda del pastel podrido. Los deepfakes, esas joyas de la manipulación audiovisual, resulta que el 95% del contenido corresponde a pornografía no consensuada, afectando mayormente a mujeres. ¡Qué sorpresa! Las herramientas tecnológicas con sesgos estructurales andan por ahí, excluyendo a las féminas en el diseño.
Y las consecuencias de este desmadre tecnológico ya se ven en la vida real. Amenazas, hostigamientos, todo eso bonito, termina en despidos, conflictos familiares y afectaciones emocionales. ¡Qué lindo! Y mientras tanto, los gobiernos bailan al ritmo de la tecnología, presentando reformas aquí y allá, como la Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido. Buen intento, pero el progreso sigue siendo tan desigual como un chile con mole.
La ONU Mujeres nos regala la joya de llevar la prevención más allá de las sanciones. ¡Tiene risa! Que las empresas tecnológicas contraten más mujeres, eliminen contenido dañino y creen IA responsables. Ah, y no olvidemos impulsar una alfabetización digital más sólida. Por si acaso no quedó claro.
Y como cereza en la cima de este pastel envenenado, la campaña #NoHayExcusa se roba el show del 25 de noviembre al 10 de diciembre. ¡Todo un espectáculo! El reto es claro: crear tecnología con enfoque igualitario y aceptar que la seguridad digital es vital para la participación democrática de las mujeres. ¡Qué fácil!
Así que ya saben, si quieren seguir en el rollo, únanse al canal de WhatsApp de La Razón y manténganse informados. Y recuerden, en este circo del abuso digital, los payasos narra… digo, los hombres del poder no pueden quedar fuera de la función. ¡Ahí se ven!
