Chihuahua y su cuento de hadas en el mundo del arte. Según La Razón Online, el Gobierno de Chihuahua se llena la boca al celebrar la «destacada» participación de artesanas rarámuri en el Concurso Gran Premio Nacional de Arte Popular 2025. ¡Qué emoción! ¡Por primera vez logran varios reconocimientos! Debe ser que el mérito llegó volando.
La historia cuenta que las artesanías rarámuri fueron enviadas por Fodarch el 5 de septiembre pasado, con todo el bombo y platillo. Y tras la «ardua» deliberación del jurado, ¡sorpresa!, cinco artesanas de Chihuahua se llevan el premio gordo. Wow, qué innovación en la meca del arte popular.
El clímax viene con María Serafina Rico José, quien se pasea con el Galardón Presidencial en mano y 127 mil pesotes por su «Guare con tapa» en palma tejida. ¡Un logro comparable a conseguir 30 likes en Instagram! Y por si fuera poco, Diana Lucinda Largo Sitanachi con su tapete de lana teñida se lleva el «Premio Especial a la Mejor Obra de Innovación con Tradición». ¡Qué original, sí señor!
Griselda Crucita Chacarito Mendoza es la sensación con su vestido Muki, una pieza de museo que raya en lo divino. Y ni hablar de Juana Valenzuela Quintero y su segundo lugar en la categoría de Instrumentos musicales con sus Chanebares. De película, oigan.
Y como cualquier película taquillera, la nota final la pone Martha Rosa Sebastián Sobrino, quien llora su premio, un merecido segundo lugar en Talabartería. ¡Pero esperen, el jurado había declarado desierto ese premio! ¿Qué pasó ahí? Ah, claro, el «valor estético y precisión técnica» emergió de entre las sombras. Un final de novela.
En fin, Chihuahua hace historia, dicen, y demuestran la riqueza cultural y creativa de las mujeres rarámuri. ¡Aplausos! O tal vez mejor, risas. Porque en este circo del arte popular, la carpa está llena de trucos y falsas glorias. Un momento para recordar, al menos hasta la próxima farsa.
