¡La Unión Europea no se queda corta cuando se trata de repartir billetes por ahí! Resulta que en Bruselas se rifaron nada más y nada menos que 90 mil millones de euros en un préstamo para Ucrania. Y ojo, que la fiesta de la guita duró horas porque estuvieron discutiendo sobre congelar activos rusos o no.
Al final, decidieron sacar la lana para que Ucrania se defienda de Rusia, en vez de usar los billetes congelados de los rusos. ¡Válgame Dios! Después de una maratón de chachareo, el presidente de la cumbre de la UE, Antonio Costa, dio el rugido en redes sociales con la noticia bomba.
El plan inicial era sacar la lana de los intereses y garantías de los fondos del Banco Central ruso congelados en Europa. ¡Una mina de oro! Pero Bélgica se puso más nerviosa que camello en gasolinera y le entró pánico a una demanda de Rusia contra Euroclear. ¡Drama total, mi gente!
Parece que se acordaron de poner unas cláusulas bien bonitas para que los países no se conviertan en piñatas legales de Putin. También mencionaron algo de compensaciones y fondos congelados. ¡Ah, qué belleza de maña para el chisme!
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, llegó a Bruselas con el látigo bien afilado para acelerar el asunto. ¡Y no es para menos! Ucrania tiene más arrugas que hoja de testamento por casi cuatro años de guerra y necesita la lana como agua en desierto.
Mientras tanto, unos compas del bloque europeo como Hungría y Eslovaquia estaban en plan «no te entumas». ¡Puro rebane entre amigos! Por otro lado, Polonia y compañía tenían sus reservas como si fueran hoteles en temporada alta. ¡Qué novelotas, amigos!
Conclusión: la UE puso la torta para cubrir las necesidades financieras de Ucrania y la fiesta continúa. ¡A ver quién se lleva los ramos de billetes en esta boda!
