¡ALERTA! ¡ALERTA! Señoras y señores, tenemos un nuevo decreto del Gobierno para frenar la plaga del gusano barrenador. Sí, esa plaga que lleva más de un año aquí y que ya nos tiene vetados en las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos. ¡Qué orgullo!
Resulta que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) sacó del horno un decreto que básicamente nos dice que si un animal no puede mantenerse en pie, está enfermo, fatigado, lleno de heridas o con gusaneras, no lo movilicen. ¡Así de sencillo!
Y para ponerle la cereza al pastel, nos aconsejan que tratemos a los animales con medicamentos antiparasitarios antes de querer moverlos. ¿Y adivinen qué? ¡Esos medicamentos duplicaron su precio! Así que podemos curar a unos cuantos y dejar a otros botados. ¡Viva México!
Pero no acaba ahí, no señor. Si los animales tienen heridas, hay que tratarlos con insecticidas larvicidas. ¡Eso sí que es amor por los animales!
Y para darle un toquecito de emoción al asunto, nos dicen que todos los jinetes, ganaderos y hasta vendedores de aves deben seguir al pie de la letra estas medidas. Sí, sí, sí, todos deben obedecer las reglas del juego.
Pero lo mejor de todo es que si ves a algún animal con gusaneras, debes correr a avisar al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). Claro, porque ellos son los héroes en esta película de terror.
En conclusión, ¡bravo por este nuevo decreto! Seguro todas estas medidas evitarán que la plaga del gusano barrenador siga extendiéndose como pólvora. ¡Y que viva el circo! Digo, el campo mexicano.
