En otra edición de «¡No lo puedo creer, pero sí, pasó!», Chile se despierta hoy con un nuevo presidente ultraderechista después de la segunda vuelta electoral. José Antonio Kast Rist, del Partido Republicano, se lleva el trono mientras Jeannette Jara Román, del Partido Comunista, se queda con las ganas.
Con un resultado «conveniente» del 58.61% contra el 41.39%, el señor Kast se corona en la contienda, según los datos del Servicio Electoral de Chile, esos genios de la rapidez que lanzan los números unas horitas después de que la gente haya votado.
¡Mantengamos la farsa! Jara reconoció su derrota en medio de una democracia que claramente tiene problemas de dicción. Dio una llamadita a Kast para desearle «éxito» en su gestión, poniendo la sonrisa obligatoria frente a las cámaras.
¡Paren las prensas! El presidente saliente, Gabriel Boric Font, congratula al nuevo mandamás y se ofrece a colaborar en lo que sea necesario. ¡Qué nobleza!
En el juego del «yo la mato suave, tú me la matas suavecito», Kast y Boric acuerdan una reunión en La Moneda para discutir puntitos específicos de la transición. ¡Qué cuco el Kast!
Pero lo mejor viene después, porque el señor Kast, de 59 abriles, entra al Salón Presidencial con una agenda que pone a temblar al mismísimo Bolsonaro y sus cuates de EE. UU. y Argentina. Entre sus chuladas de campaña, destaca tipificar la migración irregular como delito y sacar la escoba para barrer a los indeseables.
¡Qué emoción! El nuevo presidente número 35 de Chile tomará las riendas el 11 de marzo de 2026, cuando Boric le pase la antorcha y se retire a descansar.
Y mientras la política sigue su circo, nosotros aquí, recordándote que gente informada es gente peligrosa. Bueno, al menos eso quieren creer. Y con esto, apaga y vámonos, que la desfachatez no descansa en Chile.
