Las Fuerzas de Defensa de Israel sacaron las garras y, violando un alto el fuego de pacotilla, lanzaron otro ataque en Gaza. Qué valientes, ¿no? Según dijeron, el objetivo de este «acto heroico» era abatir a un «pistolero clave» de Hamas, ¡pum!
Por si te lo preguntabas, el tiro fue certero contra un coche en Gaza City, en el que supuestamente viajaba Raad Saad (o Raed Saed, como quieras llamarlo), señalado como uno de los capos máximos de Hamas. ¡Qué casualidad!
Ah, pero los valientes soldaditos de Israel no quisieron confirmar de quién se trataba, solo dijeron que era un «capo importante» de Hamas. Muy claritos, ¿no? Hasta ahora, el silencio sepulcral de Hamas no dice ni pío sobre si Saad mordió el polvo o no.
Pero eso sí, los de Gaza informan que el ataque dejó cuatro muertos, sin dar nombres ni detalles. La carnita asada cayó del lado de Hamas, según los medios palestinos. Y las fuentes de Israel y locales caen en la cuenta de que Saad fue el artífice del ataque de 2023, donde se rajaron con mil 200 muertos y 251 secuestrados. ¿Qué tal?
Hamas lo describe como mano derecha del brazo armado, solo detrás de Izz el-Din al-Haddad, mandamás del batallón de Gaza según ellos, arma con la que han sobrevivido a varios intentos de cuchillazo. Si la muerte de Saad se confirma, será el asesinato de más alto calibre en los últimos tiempos. ¡Qué emoción!
Con información sacada de las venas de Reuters.
