Demócratas sueltan el veneno con imágenes de Epstein, Trump y Clinton
Los Demócratas de la Cámara de Representantes en EU soltaron ayer un pack de fotos de alto calibre, sacadas del maletín de Jeffrey Epstein, donde salen fotografiados Donald Trump, Bill Clinton y el expríncipe Andrés. ¿La reacción de Trump? Echarle agua al asunto… «no son gran cosa», afirmó el mandatario.
¡Agárrense que vienen curvas! Las 19 fotos que los Demócratas soltaron son solo una probadita de las 95 mil imágenes que cayeron en sus manos del finado magnate, más conocido por sus travesuras en el tráfico sexual antes de llamarse a silencio en una celda neoyorquina.
Pero el festín de chismes no para ahí. Este año, los medios ya cantaron que Trump mandó una carta a Epstein por su cumpleaños 50 y que una vez se codearon en una fiesta de Victoria’s Secret allá por el 99.
Las fotos salieron sin descripción ni contexto, con una particular en blanco y negro donde Trump posa con seis muchachonas, todas anonadadas sin mostrar la cara. ¿Quiénes serán esas damiselas ocultas?
El representante principal de los Demócratas en ese Comité, Robert García, no quiso revelar si alguna de las modelos presentes en las fotos sufrió del abuso del magnate, pero afirmó: «Estamos a fondo para censurar cualquier cosita que pueda herir a las pobres víctimas».
Pero la respuesta no se hizo esperar. Los republicanos, a través de su vocero, tildaron a los Demócratas de mitómanos selectivos, construyendo un cuento chino sobre Trump que ni en Hollywood. ¡Nada, absolutamente nada, de lo que salió en el documental compromete al presidente!
La cereza en el pastel es que Trump, lejos de despegarse de la sombra de Epstein, justificó las fotografías diciendo que «son solo fotos», que cualquiera las tendría. Ni corto ni perezoso, se lavó las manos en el Despacho Oval asegurando que todos en Palm Beach conocían al difunto pederasta. Ah, sí, ¡no sabía nada de nada!
Mientras tanto, Clinton se sacude el polvo de encima con un portavoz que dice que sí, andaba en el jet privado del finado, pero que de sus líos nunca leyó ni una línea. Los republicanos ya huelen la sangre y quieren que ambos Clinton, Hillary y Bill, se sienten en el banquillo de los acusados a dar la cara.
El escándalo no acaba. Andrés, ahora convertido en plebeyo, dejó de ser príncipe en el peor momento, acorralado por revelaciones que lo relacionan con Epstein. No obstante, juró que él, más bueno que el pan, no metió ni una pata en esto.
Y para el entretenimiento del ciudadano común, en el álbum de los VIPs también aparecen Steven Bannon, Richard Branson, Bill Gates, Woody Allen, Larry Summers y Alan Dershowitz. Todos, jurando y perjurando que no cruzaron ninguna línea roja con Epstein, ese diablo que les rondaba.
Luego, la cosa se pone más densa. Legisladores sospechan que al sacar a la luz los archivos completos del caso Epstein, pueden aparecer más caras conocidas implicadas en el circo. ¡Qué teatro se viene, señores!
El representante republicano de Kentucky, Thomas Massie, quien anduvo detrás de la aprobación de la ley para que salgan esos archivos a la luz, celebró la movida del Departamento de Justicia por destapar info del gran jurado. Y sí, señala que hay más en el tanque que solo Epstein y Maxwell.
En conclusión, todo apunta a que la trama de Epstein, con sus fotos reveladoras, sacará a relucir más cabezas importantes enredadas en este escándalo sexual. ¡Quédense pegados a sus asientos que esto se pone sabroso!
