Por Claudia Arellano
¡Agárrense que ahí viene la pedrada! Resulta que desde que en 1992 se implementó la Ley de Aguas Nacionales en México, el agua concesionada a empresas privadas ha aumentado un 187.5%. ¡Sí, leíste bien! De 92,402 millones de metros cúbicos, hemos pasado a 265,667 millones. Vamos, ¡casi 79 millones de albercas olímpicas llenas con agua del pueblo!
Según el análisis «Agua que no has de beber: tendencias sobre el uso y disponibilidad hídrica» de BBVA Research, el agua concesionada a privados ahora es equivalente a un chorro de albercas olímpicas. ¡Qué rico, ¿verdad?!
Pero no todo son buenas noticias, la Presidenta Claudia Sheinbaum está batallando para reformar esta ley y regular estos volúmenes, porque aún hay 2.5 millones de mexicanos sin agua en casa. ¡México lindo y herido por la corrupción!
¡Pero espérense!, que como en todo buen melodrama, hay confrontación. El sector agrícola, que se chupa hasta el 70% del agua, está que no cabe de coraje contra el 14% destinado al uso público. ¡Qué solidarios, eh!
Por si te lo perdiste, Efraín Morales López, de la Conagua, anunció que se enviaron reformas a la Cámara de Diputados para garantizar el derecho humano al agua y hacer un sistema de concesiones transparente, ordenadito y sin corrupción. ¡A ver si se aguantan las ganas!
Pero como en toda buena película mexicana, hay enredos y noveles. Los agricultores no están muy contentos, Monreal anuncia 50 cambios al dictamen y la oposición se muerde las uñas esperando más modificaciones.
¡Pero qué lindo es el circo! Campesinos amenazan con bloquear carreteras si no se toman en cuenta sus demandas, y los productores de Aguascalientes y Zacatecas ya están acaparando las vías en protesta por la Ley de Aguas Nacionales.
¡Qué chistoso! Los campesinos quieren que se reconozcan los pozos ganaderos, mientras que los productores bloquean carreteras hasta para ir al mercado. ¡Viva México, y su circo político!
Así que agárrense, que este show apenas comienza. ¡La lucha por el agua, ojalá no nos ahogue antes de que se resuelva!
