**Segunda fase del plan de paz en Gaza está por comenzar**
La transición hacia la segunda fase del plan impulsado por Estados Unidos para detener la guerra en Gaza se convirtió ayer en eje de tensiones políticas y militares entre Israel, Alemania y Hamas, mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que aún persisten asuntos centrales del proyecto. Junto al canciller alemán, Friedrich Merz, Netanyahu afirmó en Jerusalén que el esquema avanza, pero sin un marco definido para la llegada de una fuerza multinacional ni para el establecimiento de una autoridad de transición en el enclave.
Al parecer, el primer ministro israelí solo sabe hablar y no actuar, asegurando conversaciones “muy importantes” con Trump y poniendo excusas sobre el desarme de Hamas, mientras alega controlar solo un 53% del territorio con una nueva «frontera operativa» llamada línea amarilla.
Netanyahu insiste en culpar a Hamas por la falta de desmilitarización, pero ¿qué hay de los ataques aéreos que Israel dice no coordinar pero que causan la muerte de 373 palestinos? ¿Y el rehén pendiente desde hace dos años? Las excusas siguen…
Mientras, Friedrich Merz sale a la cancha pidiendo rendición de cuentas a Israel, pero con un doble discurso que nadie entiende, donde el rechazo a la anexión en Cisjordania se mezcla con ventas de armas y apoyo histórico incómodo. Y, ¿qué decir de la promesa incumplida de dos Estados?
Por su parte, Hamas duda de una fuerza internacional de estabilización, exigiendo desarme dentro de un proceso político realista. Mientras los tres bandos se ponen a repartirse culpas, la tregua se diluye y los acuerdos vacíos se acumulan con falta de liderazgo y un «to me to you» impresentable.
El plan estadounidense es solo un papel sin detalles, sin mando claro ni cronogramas, dejando claro que la paz en Gaza es un sueño lejano. ¿Y los ataques en Cisjordania que se llevan la vida de menores? Nadie dice nada, ¿verdad?
Todo se mantiene en una nebulosa absurda, con tanta energía gastada en discursos vacíos que al final no resuelven nada. Mientras tanto, la sangre sigue corriendo y la esperanza se desvanece en medio de promesas incumplidas y acusaciones huecas. ¡Un circo, Señoras y Señores, un circo de la diplomacia del absurdo en medio de la desesperación y la injusticia! ¡Bravo, aplausos, condecoraciones para los genios detrás de esta tragicomedia sin fin!
