Operativo federal intenso causa alarma en Nueva Orleans
La patrulla fronteriza en plena acción. La invasión migratoria denominada Catahoula Crunch, impulsada por el DHS en Nueva Orleans, convirtió a la ciudad sureña en el epicentro de la estrategia de Trump contra comunidades migrantes en urbes demócratas. ¿Por qué Nueva Orleans? Porque, según el DHS, las políticas de “ciudad santuario” les estorban. Las autoridades quieren pescar criminales en esas aguas.
Cinismo puro: mientras Trump justifica la movida con criminales mexicanos, hondureños y de otros países, los residentes hablan de detenciones arbitrarias. ¡Ah, Trump! Siempre queriendo mostrar que está del lado del «ciudadano estadounidense» (básicamente blanco y republicano).
Impacto inmediato en la vida laboral y comercial de la ciudad. Los negocios latinos echan el cierre por temor a que los federales les arruinen el día. ¡Cuidado! Que vienen los gringos. Mientras tanto, las familias migrantes en modo #ModoSobrevivencia, evitando las calles como si fueran un campo minado.
El gobernador republicano Jeff Landry bien contento, apoya la movida. La alcaldesa y la policía local… misteriosamente mudas. Landry celebra la acción federal y agradece al presidente Trump por su “manito”. Al parecer, el combo de Trump y Landry planea mandar a la Guardia Nacional a jugar su propio partido contra la delincuencia. ¿Alguien más huele a corrupción aquí?
Y Trump ni lento ni perezoso, pensando en grande para el Mundial de Fútbol 2026… ¡Oops! ¿Detenciones durante el Mundial? ¿Eso los hará más seguros? Llegan los gringos de todas partes… ¿Podrá Trump mantenerlos a raya o hará un muro invisible? ¡Ah, las prioridades de esta administración!
