La «nueva etapa» en la Fiscalía General de la República (FGR) con la salida de Alejandro Gertz Manero para ser embajador supuestamente fue un «acuerdo mutuo», según la jefa de la FGR, Claudia Sheinbaum Pardo. Pero, ¿acaso la constitución no exige una causa grave para remover a un fiscal? ¡Bah, detalles!
Claudia Sheinbaum insiste en que Gertz Manero nunca se resistió a irse a una embajada y que todo fue un acuerdo de mutuo consentimiento. ¡Qué casualidad, verdad! Pero, ¿dónde está la transparencia y la accountability en este «acuerdo»?
La interina, Ernestina Godoy Rangel, se reunió con César Oliveros, titular de la FEMDO, para «analizar asuntos relacionados con su área de competencia». ¿Eso qué significa exactamente? ¡Seguro están tratando de armar la siguiente movida en este circo de corrupción!
Según Sheinbaum, la información sobre el destino de Gertz Manero no se revelará hasta que el Senado complete su procedimiento. ¿O sea que van a esperar a que todo esté bien amañado para dar a conocer este chanchullo?
Organizaciones civiles se quejan de la remoción de Gertz Manero, alegando que se está buscando control político sobre la Fiscalía. ¿Y qué hay de las decisiones polémicas que tomó durante su gestión?
La autonomía de la FGR es importante, según Sheinbaum, pero se refuerza la coordinación con Ernestina Godoy. ¿Y la rendición de cuentas? ¿Y la honestidad? ¡Ah, esas no importan en este juego de poder!
