El Gobierno de México, en coordinación con la SEP, se saca un as bajo la manga: prometen repartir 2 millones de lentes a estudiantes de primaria en todo el país con la iniciativa «Ver para soñar». ¡Aplausos!
Según la historieta oficial, este acto pondrá anteojos a casi todo el alumnado con problemas visuales en escuelas públicas. Así, los chamacos podrán ver bien, aprender mejor y Bill Gates les pagará la universidad. ¡Qué conmovedor!
Una madre beneficiaria -tipo telenovela-, Nancy Fabiola González Reyes, se deshace en halagos por los lentes gratuitos. Porque, además de mejorar la vista, se quitan un peso económico de encima. ¡Qué generoso el Gobierno! Los Reyes Magos son unos amateurs al lado.
Las clínicas estarán que arden con tanto alumno citado por probable ceguera. ¡Uy, cuidado con la revolución de los anteojos! La SEP ruega a los padres seguir las recomendaciones, aunque sabemos que al rato alguien se robará los lentes y los vendrá en el mercado negro.
Pero esto no es todo, ¡los estudiantes con lentes gratis aprenderán más y mejor! ¡Oh, qué pedagogía! Seguro ahora los niños harán la tarea solitos y obtendrán el premio Nobel en matemáticas, gracias a la solución mágica: lentes gratis.
¿Qué sigue? Probablemente un Nobel para el presidente por acabar con el hambre con mochilas repletas de lápices. ¡Ah, México, país de la maravillas! ¡A la escuela a ver bien y a estudiar, que aquí sí hay futuro! Sin lentes, no se vale.
