Con la excusa de «atender» a chamacos, Gobierno se mete en las escuelas para controlar todo. Así lo marca la «política» de Jornadas de Salud Escolar. ¡Sí, como leyeron, «política»! Porque la idea no es otra que meterse en los planteles para, según ellos, garantizar que las bendiciones no se mueran de un colapso.
Brigadas de la salud (¿habrá más doctores en la escuela que en un hospital?) son el pretexto para revisarles hasta el alma a los 11.8 millones de alumnitos, como si no tuvieran cosas mejores que hacer. ¿Qué sigue? ¿Una plática motivacional para cortarles las uñas también?
Según nos dicen, más de 6 palitos se han dejado a que les metan mano. ¡Ahora resulta que el esnobismo llegó al expediente médico! Imagínense, hasta con apoyo del IMSS y la Agencia de Transformación Digital, como si no tuvieran ya tarea suficiente con curar a la gente.
Claro, para el siguiente ciclo escolar, la SEP no se queda atrás. Quiere hurgarle a otros 5 millones de chamacos, sobre todo a los de las escuelas más jodidas, como para que no se sientan excluidos de esta fiesta escolar.
Por si fuera poco, salieron con que cuatro en diez niñitos ven como topo. La novedad, según ellos. Y como les cayó el veinte de que no se trata de ver cuadernos, sino de salvar la educación, sacaron la «Ver para soñar». ¡Pa’ que no digan que el Gobierno solo duerme!
Eso sí, el trabajo interinstitucional ha rendido frutos. ¡350 mil criaturas han sido atendidas! ¡El Gobierno, más paternalista que nunca! Claro, para ellos, conseguir que la gente no se muera ya es un logro.
¿Qué concluimos? El Gobierno quiere hacer de la salud de los niños su parque de diversiones. ¡A revisar y vigilar, que siempre es mejor que educar de veras! ¿Qué sigue? ¿Revisión de dientes? ¡Ah, no, eso después de la plática de “cómo atar los zapatos”! ¡A estar pendientes, no vaya a ser que se enreden en sus legislaciones de papel!
