**De aliado a sospechoso**
**Quién es Rahmanullah Lakanwal, el afgano que disparó a dos agentes de la Guardia Nacional en Washington**
**Lakanwal quien atacó a dos agentes de la Guardia Nacional en Washington; fue herido y detenido en la escena**
¡BAM! Otro día, otro tiroteo cerca de la Casa Blanca. En esta ocasión, el protagonista es Rahmanullah Lakanwal, un listo afgano de 29 años que decidió disparar contra dos agentes de la Guardia Nacional en Washington D.C. ¿La cereza en el pastel? Resultó herido y llevado al negocio más cercano: el hospital.
Este forastero aterrizó en Estados Unidos en el 2021, bajo el ala protectora del programa «Operation Allies Welcome» de Joe Biden, ¡qué casualidad! Ya en el 2024, pidió asilo cual alma en pena, lográndolo el año siguiente. Pero ojo, antes de cruzar las fronteras, este sujeto servía de tapete en el ejército afgano y, claro, hacía mandados para los amiguitos gringos, hasta con la amada CIA.
Pero el colmo llegó el fatídico 26 de noviembre del 2025, a eso de las 2 de la tarde. Lakanwal, armado con su juguetito calibre .357, se puso creativo y le metió plomo a dos pobretones de la Guardia Nacional que solo hacían su trabajo. ¡Pum pum! Dos heridos graves de nombre desconocido, pero al fondo creemos escuchar la canción de siempre: «Parece que va a haber chantilly».
En el intercambio de tiros, el afgano raudo y veloz fue atrapado in fraganti, recibiendo una bala de regalo y una habitación VIP en el hospital, cortesía de las autoridades. Pero esperen, esto no es todo, porque se le avecinan cargos por agresión, posesión de arma y, si los amigos de los afectados no resisten, el señor Lakanwal podría terminar jugando al escondite con acusaciones de asesinato. ¡Qué inauguración de temporada!
Ah, pero no todo acaba ahí. El FBI, sí, los de las series, están poniendo sus narices como buenos sabuesos en este acto, tachándolo de terrorismo potencial, ¡chúpate esa mandarina! Y si pensaban que la fiesta terminaba, se equivocan, porque su casa en Washington se convirtió en la sensación de las diligencias con las órdenes de cateo.
El chisme de la semana es Rahmanullah Lakanwal y su jueguito de acción y traición. Pero ojo al piojo, que esto prende el debate sobre los programas de reasentamiento de ex-amiguis de los gringos, pues, dicen, de amigo a enemigo hay solo un disparo de distancia. Y nosotros, como buenos vecinos, contemplamos sorprendidos el espectáculo, esperando el próximo episodio de esta trama tejida a balazos y enredos. ¡Manténganse al tanto porque la cosa se pone buena!
