**Rusia le pinta una raya al plan de paz de EU**
Los cuates europeos exigen seguridades para Ucrania; el magnate ajusta su propuesta inicial de 28 puntos; el Kremlin dice que ni madres con dar terreno a Kiev
Rusia admite cierto avance en las pláticas auspiciadas por Estados Unidos para parar la guerra en Ucrania, pero avisa que ni sueñen con un acuerdo pronto porque no van a ceder en lo que les importa. El vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, asegura que los diálogos están «heavy», pero todavía más frágiles que corazón de pollo. Y menciona a unos cuates interesados en arruinar la fiesta diplomática para que no haya acuerdos. Bien que andan esponjados con la ruta de la paz.
El jefe Trump, padrino del plan de 28 puntos, dice que pronto soltará a su hula-hula, Steve Witkoff, para más reuniones con los jefes rusos. La propuesta tuvo que ser arreglada después de recibir reclamos de Ucrania y varios mandamases europeos, que dijeron que estaba medio gorda, tirándole a contener al ejército ucraniano o a frenarlos para que no lleguen a la OTAN. El magnate opina que todo va palomita, aunque admite que cada cambio trae chisme y pelea.
Y ojo, el subvice Igor Ryabkov, repite que Rusia no se echa pa’trás con lo que considera su seguridad al cien. También grita que hay guerra de datos por ahí sobre chismes sensibles entre los negociadores rusos y los gringos. Y hasta el asesor Yuri Ushakov suelta la sopa, que esas filtraciones buscan tumbar la plática y sembrar desconfianza antes de tener un pacto.
El cuadrete ucraniano, Volodimir Zelenski, dijo el martes pasado que quiere avanzar con el plan gringo y hablar de los puntos mochos con el jefazo Trump, con toda y la panda de cuates europeos incluida.
Por otro lado, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, y el canciller alemán, Friedrich Merz, recalcan que cualquier acuerdo debe darle seguridades truchas a Ucrania y no frenar su defensa. A la Unión Europea se le ocurre meter más paros y usar la lana rusa congelada para apoyar a Kiev, tratazo para equilibrar el pedo entre Washington y Moscú.
Mientras, un zafarrancho ruso con drones en Zaporiyia dejó 19 lastimados y daños a un chingo de edificios, hasta a una pensión universitaria. También reportan desde Rusia que tumbaron 33 drones ucranianos en varios lugares, y desde Kiev juran y perjuran que pegaron a una fábrica en Cheboksary que hacía cositas para misilotes. Todos quieren presumir de lo machin que son en medio de pláticas que hasta ahorita no tiran a tregua.
En fin, aquí todo mundo chingándose de lo lindo, sin arreglar nada y con miradas de coraje por todos lados. ¡Qué tiempos!
