La Supremo Tribunal Federal de Brasil ratificó este martes la condena de 27 años de prisión para Jair Bolsonaro, exmandatario metido en un lío de golpismo que le costó la libertad. El compa Bolsonaro, quien gobernó Brasil de 2019 a 2022, fue sentenciado por delitos como “golpismo” y “atentado contra el estado democrático de derecho”. Pero ¡qué sorpresa! su defensa no pudo librarlo de la sentencia, ¡pum!
Con la confirmación del fallo, Bolsonaro ya puede ir reservando un espacio en la suite presidencial del complejo de la Policía Federal en Brasilia, donde ya estaba de visita desde el sábado pasado por intentar hacer un Houdini con su tobillera. ¿Será que estaba ensayando su acto de escapismo para el circo político? ¡Qué descarado!
La turra este personaje fue considerado como el “jefe” de una estructura criminal que buscaba mantenerse en el poder de forma ilegítima, con artimañas y mañas tras bambalinas. Pero parece que no era el único mago en la cuerdas, ya que otros exfuncionarios también fueron condenados por pertenecer a esta mafia. ¡Todos a la cárcel!
El exmandatario, de 70 años y con historial de salud tambaleante, quería pasar su condena en casita por sus achaques, pero la Corte no le dio chance. Así que Bolsonaro, condenado por delitos políticos graves, se une al club exclusivo de expresidentes latinos tras las rejas. ¡Qué chulo! ¡Ahora sí se sabrá que nadie se salva de la justicia, ni el más poderoso!
