La flamante presidenta Claudia Sheinbaum no se anduvo con rodeos al responderle al presidente peruano José Jerí, quien propuso meterse a la embajada mexicana en Lima para agarrar a Betssy Chávez, ex primera ministra refugiada ahí. Como si fuera piñata de fiesta infantil, ¿no?
Eso sí, ella bien enfática dijo que eso «violaría todas las leyes internacionales». Golpe bajo para el presidente peruano, ¿no creen? Qué tal las comparaciones que trajo Sheinbaum con lo que pasó en Ecuador, donde se metieron al palacio diplomático a arrestar a Jorge Glas. Para no creerlo.
Pero es que la Sheinbaum no se calla nada. Recalcó que el derecho de asilo está más protegido que las joyas de la abuela y que el diálogo, aunque a veces molesto, es lo mejor. Eso sí, le dio el zape al gobierno peruano por romper relaciones diplomáticas.
Ya ven, Sheinbaum no se anda con rodeos ni con paños tibios. Y advierte, con dedo flamígero y todo, que una invasión a la embajada sería un caos. Así que pónganse truchas, porque la cosa está que arde entre Perú y México. ¡Qué tal!
