Xiomara Castro Sarmiento, presidente de Honduras, llegó este domingo 23 de noviembre a México para darse una vueltecita oficial y encontrarse con la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La mandamás centroamericana fue recibida en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) por el canciller Juan Ramón de la Fuente y la embajadora de Honduras en México, Sonia Leticia Cruz Lozano.
Según la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el próximo martes 25 de noviembre será cuando Sheinbaum reciba a su homóloga en Palacio Nacional. ¿Para qué se juntan? Nadie sabe, nadie supo, pero se espera que arreglen el mundo y se den unas palmaditas en la espalda sobre la cooperación entre pueblos y la migración.
Pero, ojo al parche, que según la SRE «México y Honduras fortalecen su fraternal relación bilateral», ¿en serio? ¿Es fraternal o hay colegueo tramposo? Todo bien hasta que la relación de amiguismo tenga ‘beneficios’.
El canciller trajo su combo completo, con la subsecretaria para América Latina y el Caribe, Raquel Serur Smeke, y el director general para Centroamérica y el Caribe, Imanol Belausteguigoitia Reyes. Mientras que Xiomara Castro anda con su escudero, el secretario privado Héctor Manuel Zelaya Casto.
Y en el contexto de saludos, fotos y protocolos aburridos, la SRE celebró la visita y soltó el mensaje clásico de «armonía y cooperación para el desarrollo de la región». Todo suena muy bonito, ¿pero de verdad están buscando el desarrollo o un vueltecita para sacar raja?
Así que ya sabes, mientras estos se juntan a platicar y simular que hacen algo, tú quédate atento viendo tele, seguramente será más entretenido. ¡Qué cosas!
