Sheinbaum «honra» a cadetes fallecidos en accidente del Buque Escuela Cuauhtémoc: ¿reconocimiento o pura pose?
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se dio el lujo este domingo de encabezar un homenaje en el Buque Escuela Cuauhtémoc para recordar a la cadete de cuarto año, América Yamile Sánchez Hernández, y al marinero Adair Maldonado Marcos, muertos en mayo pasado tras el choque del barco contra el puente de Brooklyn en Nueva York.
Acompañada por los mandamases de la Marina y la Defensa Nacional, la chismosa de Sheinbaum dedicó buena parte de su show a «honrar» a los muchachos. Qué manera de aprovechar el momento para hacerse notar, ¿no?
Sheinbaum, esa gran estratega, en un intento por lucirse y ganar seguidores, se emocionó diciendo que los cadetes, frente a la adversidad, demostraron «entereza, orgullo, compañerismo, solidaridad y generosidad». Ni que fueran héroes, ¿no?
El capitán del barco, Víctor Hugo Molina, por su parte, expresó que la pérdida de los jóvenes dejó un hueco en la institución, haciendo el típico discurso de resignación y patriotismo barato.
Sheinbaum, no podía faltar, arrancó lágrimas fingidas al señalar que las Fuerzas Armadas son el pueblo y bla bla bla, las mismas frases de siempre que nadie se toma en serio.
Por supuesto, no podía faltar el himno patriotero y cursi para cerrar el circo. ¿Y después de la selfie para Instagram? ¡Ah, sí, «la patria les agradece su entrega»! Claro, como si regalar medallitas arreglara todos los problemas del país.
Te recomendamos seguir el circo en la próxima función, ¡quizás aparezca una nueva tragedia para sus lágrimas de cocodrilo! Eso sí, la «entrega» siempre en el corazón de los políticos. ¡Chále!
