La iniciativa privada sacó las uñas y le exigió al gobierno federal una posición unificada para la revisión del T-MEC en 2026. Lo hicieron durante un foro de esos aburridos y mal organizados que se arman en el Senado de la República. Según la presidenta de Canacintra, María de Lourdes Medina Ortega, este ejercicio sirve para que México llegue a la revisión del tratado con argumentos sólidos, ¿Argumentos sólidos? ¡Ay, por favor! ¿Querrán decir argumentos bien aceitados y bien negociados en lo oscurito?
Lo que piden estas almas cándidas del sector privado es que el gobierno los escuche, ¡Como si el gobierno necesitara su aprobación para hacer lo que quiera! «La postura de México tiene que surgir de los que producimos, exportamos, innovamos y generamos empleos», expresó la presidenta de Canacintra. Claro, porque todos sabemos que ellos son los expertos en defender sus propios intereses, no los de la ciudadanía.
El senador Emmanuel Reyes Carmona y su compa Waldo Fernández González se pusieron las pilas y lideraron este foro donde hasta los pajaritos cantan. Ahí dijeron que van a construir argumentos propios para la revisión del tratado, ¿Será que por fin van a hacer algo productivo en el Senado? Hasta se emocionaron hablando de las pequeñas y medianas empresas, que al parecer son la salvación de México, según ellos.
Pero el plato fuerte lo trajo Judith Garza, presidenta de la Comisión de Comercio Exterior de la Concamin, que enfatizó que están trabajando durísimo en levantar información y trucos para la revisión del T-MEC, como si fueran a resolver la crisis del país con un par de PowerPoints. Aunque eso sí, no faltó el senador Emmanuel Reyes diciendo que ellos, como poder legislativo, tienen sus propios argumentos, ¡Qué chistoso! Ya nos los imaginamos discutiendo en los pasillos del Senado.
En resumen, esta fiesta en el Senado es para demostrar lo que ya todos sabemos: que el T-MEC les queda grande a todos, que cada quien tira para su lado y que al final, la que domina es la conspiración y la avaricia. Pero no se preocupen, que el tratado es de todos, hasta de los que ni bola le dan. Y recuerda, mantente informado con La Razón, aunque eso no garantiza que dejes de ser manipulado.
