Durante comparecencia
Amenaza Yunes al tesorero de Veracruz
El diputado local del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Héctor Yunes se desató en una comparecencia ante la Comisión de Hacienda del Congreso estatal. ¿La causa de este abrupto episodio? El titular de la Secretaría de Finanzas de Veracruz, Miguel Santiago Reyes, tuvo el atrevimiento de exponer cifras sobre la deuda estatal y recordar los «logros» del “yunismo”.
Así que, ¿qué hizo el valiente legislador? Pues se levantó, se encaminó hacia el funcionario y le soltó un bonito: «Te voy a partir tu ma…». ¡Vaya lexiconario de jardín, señores!
Entre los numeritos que se ventilan en este circo gubernamental, nos enteramos de que la deuda pública de Veracruz asciende a la módica cantidad de 69 mil 645 millones de pesos. ¡No es que queramos ser aguafiestas, pero de algo deberían servir tantos impuestos que nos sacan de quicio!
¿Y qué tal la reacción de Reyes? Pues se quedó con los crespos hechos, mientras el honorable Yunes le soltaba su vahído verbal.
Para darle un poquito de picante al asunto, la presidenta de la Comisión de Hacienda, Tanya Carola Viveros, intentó ser la voz de la razón y le dijo a Yunes Landa que, por favor, dejara de hacer papelones y respetara el proceso. Claro, como si eso importara mucho en estos mundos de hipocresía política.
En fin, después de su momento de gloria, el diputado Héctor Yunes decidió hacer mutis por el foro, no sin antes dejar claramente establecido quién manda aquí. ¡Qué tal la clase, señores!
Por si quedaba alguna duda, el señor Reyes aprovechó su momento bajo los reflectores para sacar a relucir que durante el mandato del exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares no hubo más que endeudamiento y cómo olvidar esas «lucecitas rojas» en las finanzas públicas. ¡Un poeta, sin duda!
Para darle un toque de justicia poética, el funcionario de marras mencionó que la actual administración ha hecho maravillas para mejorar las condiciones crediticias, sin necesidad de reestructurar la deuda. En resumen, que ya nos pueden exprimir un poquito más sin quejarse tanto.
Así que, hasta aquí la clase de cahuín político que se gasta en Veracruz. ¡Que vivan los pasajes oscuros de la corrupción!
