Tras una maratónica audiencia de 12 horas, ¿y qué creen que pasó con el exgobernador acosador de Veracruz? Pues la jueza federal Ángela «La Bonita» Zamora Moreno decidió darnos un poco más de suspenso y patear la decisión sobre la libertad anticipada de Javier «El Incomparable» Duarte al viernes 21 de noviembre. ¡Qué emoción, carnales!
Durante el show, la Fiscalía General de la República se lució tratando de convencer a la jueza de que soltar a Duarte sería como soltar un tigre de peluche en una guardería. Pero ni así, la dama de hierro necesita más pruebas para ver si el señor Duarte realmente ha sido un angelito en el Reclusorio Norte.
La defensa, por supuesto, tira el anzuelo de la «buena conducta» de Duarte, como si unos cuantos testigos chafas fueran la garantía de que este hombrecito ha cambiado sus mañas. ¡Ni que fueran los Reyes Magos!
Ahí, todo picado, Duarte tiene que seguir tragando sapos con su celda hasta abril de 2026 si no le dan su pan y su cebolla en plato de oro antes. ¡A rezarle a todos los santos, compadre!
Como cereza en el pastel, la FGR no duda en echarle más basura a Duarte, acusándolo de hacer de las suyas en el bote, hasta sanciones por modificar su celda a su gusto. ¡Qué derroche de glamour carcelario!
Mientras tanto, sigan chismeando con el Último de los Capos, que al final del día, no hay circo más divertido que el de nuestros políticos jugando al gato y al ratón con la justicia. Y tú, ¿en quién apostarías tus fichas: en la ley o en el compadre Duarte? ¡La feria está más buena que nunca!
