Grupo Salinas denunció con todo el descaro del mundo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dio el visto bueno para que la empresa Nueva Elektra del Milenio le pague 67 millones de pesos a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público por inflar sus pérdidas en el 2012. Una movida que, según ellos, huele a pura consigna política.
«Para sorpresa de nadie, los ministros de la espuria SCJN están resolviendo casos de nuestras empresas bajo la sombra turbia de la politiquería, por segunda vez en menos de una semana», así soltó Grupo Salinas en sus redes sociales con más ironía que respeto.
En otra entrega de la telenovela que el poder judicial nacional nos regala, según los cañeros de Grupo Salinas, los ministros votaron al ritmo que marca Palacio Nacional, saltándose alegremente la legalidad, el proceso justo y la equidad ante la ley. Muy civilizados, ¿no?
Y no para ahí el show. Resulta que esta Corte con aires de grandeza decidió que los argumentos sólidos y legales del Grupo Salinas no merecen ni un análisis profundo, dando un zape al orden constitucional a su antojo. Ah, pero eso sí, cuando las autoridades fiscales silban, estos ministros bailan al compás que les marque el ejecutivo.
¿Qué podemos decir ante esta obra maestra del cinismo judicial? Pues que esperamos ansiosos el próximo capítulo de esta serie donde la justicia se devalúa cada vez más y el poder se pasea por las leyes como el que camina por su casa.
Y así, Grupo Salinas sigue tirando dardos contra una Corte que parece ser más titiritera que jueza, mostrando su verdadera cara política y su increíble habilidad para hacer malabares con la justicia a su antojo.
