La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha dado el visto bueno para sacar a la luz todos esos documentos turbios relacionados con el asqueroso caso de Jeffrey Epstein, ese tipo inmerso en una sarta de abusos sexuales a menores. ¡Vaya sorpresa!
Con un desgarrador 427 a favor y un misterioso voto en contra -qué casualidad-, la decisión se tomó en medio de un circo donde hasta el mismísimo Donald Trump cambió de opinión. ¿Recuerdas cómo se hizo de la vista gorda por tanto tiempo? ¡Pues ahora salió a alabar la transparencia! Casi me emociono.
Y es que el mandamás ordenó a sus amiguis republicanos apoyar la desclasificación de los papeles incriminatorios. Claro, después de tanto alardear sobre no tener secretos ocultos, el hombre de la casa rosada ha decidido ponerse la ropa de transparencia, ¡vaya cambio de corazón!
Pero no todo en este circo político es un jardín de rosas, no señor. Resulta que la presión en el Congreso aumentó cuando salieron a la luz unos emails donde Epstein menciona que Trump se la pasaba bastante… «bien» con las niñas afectadas por su red de explotación. ¡Ups!
Y para darle más picante a la sopa, un grupo de víctimas salió a la luz con fotografías de su juventud, cuando tuvieron la dudosa suerte de conocer a Epstein en persona. ¡Imagínate!
En fin, ahora ese paquetote deberá pasar por el Senado antes de que Trump decida poner su firma. ¿Será que de verdad quiere sacar la verdad a flote o solo quiere asegurarse de que no le salpique tanta mugre que se le junte? Porque lo que sí es seguro es que en Washington hay más cuentos que en una noche de insomnio. ¡Qué espectáculo!
