La próxima reunión de la Fed promete más recortes en las tasas de interés, ¿quién podría haberlo imaginado? ¡Sorpresa! Christopher Waller, ese que dice ser gobernador del banco central, justifica la movida con excusas sobre aranceles, desempleo y crisis económica en Estados Unidos. ¡Ah, claro, qué conveniente!
El titiritero de Wall Street, perdón, Waller, asegura que los aranceles impuestos por el mandamás Trump solo están «impactando levemente» la inflación en el país de las barras y estrellas. ¡Qué casualidad! ¿Será que los grandes beneficios para los de siempre no se ven afectados?
Según Waller, el 70% del PIB de Estados Unidos depende del consumo personal. ¡Qué casualidad, parte dos! Una desaceleración en el gasto de la población tendría consecuencias catastróficas para el crecimiento económico. ¿Les importa en verdad, o solo buscan seguir exprimiendo al pueblo?
Por si fuera poco, el economista de pacotilla advierte que la actividad económica no mejora y que el mercado laboral está débil. ¡Sorpresa! Si la mayoría de hogares no puede ni adquirir bienes de alto valor, ¿entonces quién se beneficia de estas decisiones de la Fed?
La farsa continúa con Waller asegurando que la inflación está bajo control y que el crecimiento del PIB se ralentiza. ¡Oh, qué sorpresa! Si las expectativas de inflación a largo plazo están «bien ancladas», ¿quién se estará beneficiando de esta situación? ¡Qué misterio tan intrigante!
En resumen, la Fed se reúne para decidir recortar tasas y seguir beneficiando a los de siempre, mientras el pueblo lucha por sobrevivir en medio de una economía que solo favorece a unos pocos. ¿Cuándo despertaremos de esta pesadilla? ¡Ah, claro, tal vez en la próxima reunión de la Fed! ¡No se lo pierdan, solo en Wall Street!
