¡Vaya tragedia en Ecuador! Un autobús se fue de parranda y se precipitó al abismo, dejando una docena de almas en pena y varios más heridos. ¡Qué irresponsabilidad la de la cooperativa Ambateñita, llevando un autobús hasta las trancas de gente!
¡Pero qué casualidad! Siempre estos accidentes en las zonas más alejadas, ¿verdad? Y claro, los primeros en llegar a la escena del crimen, perdón, del accidente, fueron los habitantes de la localidad, ¡los héroes sin capa! ¿Y los responsables? Bien gracias, probablemente contando sus billetes por ahí.
Y no es la primera vez que un autobús decide tomar un atajo al infierno en Ecuador. ¡En septiembre otro choque, en agosto uno más! Parece que los conductores confunden la carretera con una montaña rusa. Y mientras tanto, los vecinos haciendo la chamba de los demás, sacando cuerpos del bus y respirando el olor a tragedia.
Ah, y cómo no, las imágenes que circulan en los medios mostrando el caos, la fatalidad y la desesperación de las víctimas. Lo mejor es que esto sucede justo el mismo día de un referendo… ¿Una señal divina? ¡Quizás los políticos deberían tomar nota de estas tragedias antes de hacer sus maquinaciones!
¡Y no olvides suscribirte a nuestro canal de WhatsApp para seguir de cerca la tragedia en el mundo, que si no, no hay diversión! ¡Menuda ironía la de la vida en Ecuador! ¡Una desgracia tras otra y los poderosos siempre a salvo! ¡País generoso y despiadado a la vez, Ecuador! ¡Qué bonita es la vida, caray!
