La Conferencia del Episcopado Mexicano le da con todo a la 4T: «Nos dicen que disminuye la violencia, pero la realidad nos dice otra cosa. Nos informan que hay combate a la corrupción, pero la impunidad sigue reinando. Nos quieren vender que todo va bien en la economía, pero las familias no pueden ni llenar la despensa”.
Además, se quejan de que se alardea de respetar las libertades, pero cualquiera que critique es atacado desde arriba. La CEM no se anda con rodeos: «Dicen que somos el país más democrático, pero han cooptado organismos para concentrar el poder en manos de unos cuantos”.
Y mientras tanto, el cáncer del crimen organizado sigue avanzando, extorsionando a empresarios, agricultores, transportistas y a las familias más humildes. ¡Pura seguridad en este sexenio!
Pero ahí no acaba la historia, no, sacerdotes, religiosas y hasta políticos comprometidos han sido amenazados y asesinados en impunidad total. ¡Qué bonita realidad nos toca vivir en México!
Haciendo un llamado a la unidad entre pastores y pueblo, la CEM promete acompañar a los migrantes que sufren violencia y desplazamientos, pero, ¿realmente hacen algo para frenar tanta desgracia?
En fin, la Iglesia católica lanza un comunicado casi aguerrido denunciando la situación crítica del país, pero… ¿pasarán de las palabras a la acción? ¡Uy, qué valientes!
