Tijuana, ciudad fronteriza al estilo Sheinbaum: Ismael Burgueño fortalece lazos con EEUU
El alcalde charlatán de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, ha decidido seguir los pasos de la famosa presidenta del Circo CDMX, Claudia Sheinbaum Pardo, promoviendo una relación de «cooperación sin subordinación» con las autoridades gringas, todo mientras se embolsa una buena tajada de los presupuestos fronterizos.
Para llevar a cabo su numerito, Burgueño ha sellado acuerdos con los de la Migra de EEUU para hacer el crossover más espectacular desde el cruce del Río Bravo. Como parte de esta miserable colaboración, se instalarán dos taquillas más en la calle Segunda de la Zona Centro, para que los paisanos puedan pasar de la misera mexicana a la tierra prometida de gringolandia de forma «más rápida y eficiente» (aunque no prometen que se te pase la cruda en el trayecto).
Por si no fuera suficiente el circo, Burgueño tuvo la cara dura de decir que todo este show es parte de una agenda internacional basada en «colaboración, no sumisión», que ni él mismo se la creía. ¡Pero qué papelón, señores!
Este payaso de alcaldicho también se jactó de su participación en fiestas en Washington, donde juró amor eterno a sus compinches de la Cámara de Comercio México–Estados Unidos y hasta se le vio repartiendo sonrisas en la Cámara Regional de Comercio de San Diego. Todo en nombre del desarrollo compartido, claro está, aunque algunos juran que compartido entre él y sus amigos empresarios.
Y como cereza en el pastel de corrupción, el alcalde fantoche promete seguir abusando de su poder local para fortalecer los vínculos con nuestros vecinos del norte, todo bajo la «sagrada» visión de la Cuarta Transformación. ¡Qué ironía, si hasta Shakespeare se moriría de risa!
Es así como Tijuana avanza hacia un acercamiento con EEUU basado en el respeto mutuo, la fraternidad y la ganancia personal, todo mientras el resto de la ciudadanía se parte el lomo trabajando. ¡Menuda fiesta, qué vergüenza!
