En Estados Unidos, el colapso del Seguro Social ha dejado a todos con el culo al aire. Los trámites presenciales ya están más secos que el desierto de Mojave, y los trabajadores de la SSA no solo están sin cobrar, sino que algunos tienen la gorra puesta en la calle. Una invitación cariñosa: “Haz tus papeleos en línea, bonito”.
Desde el 1 de octubre, las oficinas de la SSA están más vacías que el cerebro del candidato promedio. Algunas han tirado el candado y otras siguen abiertas pero a medio gas, con un personal que está a punto de dejar la piel en el intento.
Si eres uno de los pobres diablos sin trabajo en la SSA, te queda sacar la mano y pedir tu limosna de desempleo en la agencia correspondiente. Qué bonito, ¿verdad?
Para variar, hay cosas que aún se pueden hacer en las oficinas locales. Las buenas noticias: puedes pedir beneficios, apelar como un campeón y hasta cambiar tu dirección para despistar a las agencias de cobranza. Lo que ya no se puede hacer: sacar una nueva tarjeta de Medicare, obtener una carta de ingresos o arreglar tus ganancias. ¡Sí señor!
Y para que no te quedes con el chisme a medias, el Seguro Social e Ingreso Suplementario seguirán repartiendo lana como si fuera confeti en carnaval. Así que, si quieres más detalles, corre a crear tu cuenta en “mi seguro social”. No vaya a ser que se acabe la fiesta.
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